miércoles, 2 de abril de 2014

Objetivos de los primeros auxilios.

OBJETIVOS

Los objetivos de los primeros auxilios son:

1.- Conservar la vida.
2.- Evitar complicaciones físicas y psicológicas.
3.- Ayudar a la recuperación.
4.- Asegurar el traslado de los accidentados a un centro asistencial.

 LAS NORMAS GENERALES PARA PRESTAR PRIMEROS AUXILIOS

Ante un accidente que requiere la atención de primeros auxilios, usted como auxiliador debe recordar las siguientes normas:
  • Actúe si tiene seguridad de lo que va ha hacer, si duda, es preferible no hacer nada, porque es probable que el auxilio que preste no sea adecuado y que contribuya a agravar al lesionado.
  • Conserve la tranquilidad para actuar con serenidad y rapidez, esto da confianza al lesionado y a sus acompañantes. Además contribuye a la ejecución correcta y oportuna de las técnicas y procedimientos necesarios para prestar un primer auxilio.
  • De su actitud depende la vida de los heridos; evite el pánico.
  • No se retire del lado de la víctima; si esta solo, solicite la ayuda necesaria (elementos, transporte, entre otros.)
  • Efectúe una revisión de la víctima, para descubrir lesiones distintas a la que motivo la atención y que no pueden ser manifestadas por esta o sus acompañantes.






COSAS QUE NO DEBES HACER




  • No metas las manos si no sabes
  • No toques las heridas con las manos, boca o cualquier otro material sin esterilizar. Usa gasa siempre que sea posible. Nunca soples sobre una herida.
  • No laves heridas profundas ni heridas por fracturas expuestas, únicamente cúbrelas con apósitos estériles y transporta inmediatamente al médico.
  • No limpies la herida hacia adentro, hazlo con movimientos hacia afuera.
  • No toques ni muevas los coágulos de sangre.
  • No intentes coser una herida, pues esto es asunto de un médico.
  • No coloques algodón absorbente directo sobre heridas o quemaduras.
  • No apliques cinta adhesiva directamente sobre heridas.
  • No desprendas con violencia las gasas que cubren las heridas.
  • No apliques vendajes húmedos; tampoco demasiado flojos ni demasiados apretados.



  • O.MGarcía.

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